
La naturaleza no negocia con los ciclos. Cuando llega el momento, las hojas caen. Pero nosotros solemos resistirnos y nos cuesta dejar ir emociones suprimidas, historias dolorosas, pensamientos repetitivos, cansancio acumulado en el cuerpo.



A veces la transformación no empieza con una decisión mental. Empieza cuando te atreves a descubrir tu naturaleza salvaje y libre.